La microbiota humana: ¿Qué es y para qué está?

Por Jorge Reiheimer (Coordinador)

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Jose Diaz

Coordinador comercial

Sobre este libro:

¿Sabías que tu bienestar físico y mental depende de billones de microorganismos invisibles? La microbiota humana: ¿Qué es y para qué está? es la guía definitiva para entender y cuidar ese "órgano" extra que todos tenemos pero pocos conocemos.

En un mundo saturado de desinformación sobre dietas y salud intestinal, este libro se destaca por ofrecer respuestas claras, prácticas y con absoluto rigor científico. Escrito por un equipo de investigadores expertos, explica de manera sencilla cómo las bacterias que habitan nuestro cuerpo regulan nuestras defensas, nuestra digestión y hasta nuestro estado de ánimo.

No es solo un libro de divulgación científica; es una herramienta para vivir mejor. A través de sus páginas, el lector descubrirá cómo, desde el nacimiento y a lo largo de toda la vida, nuestra alimentación y hábitos diarios moldean este ecosistema vital.

Es la lectura ideal para cualquier persona interesada en mejorar su calidad de vida y tomar el control de su salud. Un título imprescindible y accesible que transforma la ciencia más avanzada en bienestar cotidiano.

 

Fragmento

Está claro que los microorganismos son invisibles en cuanto a que sin un microscopio no podemos verlos, pero deberíamos considerarlos así puesto que nos pueblan por dentro y por fuera, constituyen lo que ahora se conoce como «órgano difuso» (ganamos un órgano) y, sobre todo, se manifiestan a través de la salud corporal y, por qué no, ¿mental? 

La relación entre humanos y microbios es de «amor-odio», ya que algunos microorganismos causan infecciones y otros mejoran la salud. Los humanos brindan un hábitat (cuerpo) y la mayoría de los microorganismos devuelve el favor de diferentes maneras (proveen nutrientes a partir de lo que no se digiere, defienden contra infecciones de patógenos, estimulan el sistema inmunológico, etcétera).

Los primeros microorganismos con los que nos encontramos masivamente al nacer son los lactobacilos. Estas bacterias benéficas nos esperan en la vagina de mamá para cubrirnos mientras atravesamos el canal de parto, y de ahí pasan a nuestro intestino para empezar a trabajar y preparar el terreno para que muchos otros microorganismos lleguen y se instalen ahí. Si nacemos por cesárea la colonización es diferente... 

Por mucho tiempo la «flora intestinal» fue un órgano olvidado, poco atendido, poco entendido, poco estudiado. La alimentación modula a la microbiota. La leche humana contribuye con la microbiota del bebé como ninguna fórmula infantil lo podría hacer. Los requerimientos nutricionales de la microbiota se satisfacen a partir de la leche humana, a través de los denominados oligosacáridos de leche humana. 

Cuando comienza la alimentación complementaria y durante toda la vida, la fibra de los alimentos es el alimento de la microbiota, y esta se encuentra en cantidades significativas y funcionales en legumbres, verduras, frutas, frutos secos, cereales integrales, pero también en los alimentos fermentados como el yogur, el kéfir...