Memoria de Buenos Aires
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Sobre este libro:
Buenos Aires guarda en sus barrios una variedad de tipologías arquitectónicas que, desde el siglo XIX hasta buena parte del XX, le otorgan carácter, identidad y singularidad. Ese acervo es patrimonio cultural de quienes la habitan, pero hoy se encuentra en riesgo: las normativas resultan insuficientes, mientras los desarrollos de un sector hegemónico del mercado inmobiliario arrasan con la memoria urbana y agravan la crisis ambiental.
Este libro busca despertar conocimiento y sensibilidad para elegir cómo se vive, qué se defiende y cómo se proyecta a largo plazo el hogar deseado; un hogar propio y común, esa casa grande que compartimos como ciudad, que no puede pensarse como un objeto detenido en el tiempo: es un organismo en movimiento, y sólo cuando ese movimiento responde a la coherencia y a las necesidades reales de quienes la habitan, conserva valor y sentido.
Fragmento
La mayoría de las personas elegimos, por diferentes motivos y circunstancias, vivir en ciudades, y Argentina en particular es uno de los países más urbanizados del planeta. Alrededor del 92 por ciento de su población vive en ciudades y tiene uno de los conglomerados urbanos más grande del mundo, que es el Área Metropolitana de Buenos Aires, con alrededor de quince millones de habitantes.
En esta región se encuentra la capital del país, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: una urbe maravillosa por sus diversidades barriales y arquitectónicas que, a modo de palimpsesto, nos hablan del paso del tiempo, de los modos de habitarla, de oficios y profesiones anteriores a las nuestras, que no son sólo un testimonio de tiempos idos, sino que nos dan identidad, pertenencia, cultura, idiosincrasia. Ante la desaparición de edificaciones patrimoniales en la ciudad debido a cierta insensibilidad en las decisiones gubernamentales, las ilustraciones de esta publicación son un modo activo de recuerdo para denunciar y reflexionar sobre lo perdido. Son el pasado en el presente como sostén del paisaje urbano construido y reconstruido durante muchas décadas.
Aquí estamos para compartirles, lejos de la queja o la introspección, el proyecto “Ilustro para no olvidar”, que nos interpela con la fuerza de su testimonio: son edificaciones únicas, singulares, que eran de nuestra ciudad, de nuestro barrio, nuestra herencia, nuestro paisaje cotidiano. Se esfumaron víctimas de un mercado inmobiliario poco comprometido con el patrimonio construido y que cuenta con la anuencia de quienes deben arbitrar el bien público por ausencia de educación al respecto y manipulación desde el desconocimiento. La diversidad arquitectónica que expresan estos dibujos construye un recorrido de la destrucción para que no tengamos que seguir ilustrando pérdidas, para tomar conciencia colectiva de lo que se va, para motivar a hacer.
Aquí hay un compendio de diferentes edificios de valor excepcional que dejaron de existir en los últimos años en la Ciudad de Buenos Aires que, aunque numeroso, no es la totalidad, sino un mínimo paneo a modo de muestra. Queremos describir, entender y proponer sobre lo que sucede y lo que podría suceder con el patrimonio cultural urbano que aún tenemos y que no queremos perder. Con el objetivo de sensibilizarnos para descubrir modos de actuar por el amor a la ciudad que habitamos y deseamos legar a las futuras generaciones.