El gran manual de la risa
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Sobre este libro:
Este gran manual nos recuerda algo esencial: reír es universal. No importa la edad, el idioma, el momento o la época en la que vivamos… ¡siempre hay motivos para reír! Con humor y complicidad, este libro celebra la magia de reír juntos y muestra lo valioso que es aprender a reírnos de nosotros mismos para mirar la vida con más ligereza.
Fragmento
La primera risa de un bebé hace reír a toda la familia.
El bebé se ríe de que hizo reír.
Hacer reír es lo más gracioso que existe.
El papá descubre cómo hacer reír al bebé.
Eso lo hace reír.
La hermana se ríe de que el papá se ríe porque el bebé se ríe.
Mirarse fijo al espejo durante varios minutos puede dar miedo o risa.
Si da risa el miedo se escapa.
El miedo le tiene miedo a la risa.
Empezar a reírse de golpe con alguien desconocido transforma el día en otro día.
Reírse con amigos en el recreo pone a sonar todas las campanas de todas las escuelas.
Reírse con una amiga en el asiento del fondo mientras la maestra está hablando tiene que ser una operación muy muy muy silenCIOJAJAJA.
Las maestras se desenojan si se les dice algo chistoso en medio del reto.
Bueno, todas no. Casi todas.
¿La mitad de las maestras?
Una palabra mal dicha sin querer puede dar mucha risa.
Una palabra mal dicha a propósito puede dar mucha risa.
Una palabra mal risa sin querer puede dar mucha dicha.
Rise en inglés es subir.
Risi en albano es nuevo.
Riso en italiano es arroz.
Risu en japonés es ardilla.
Qué risa (en castellano).
La risa cura el dolor de panza. La risa muy fuerte puede hacer doler la panza.
Elige tu propio dolor de panza.
A una cara que se ríe le pasan muchas cosas.
Todas buenas.
Casi todas.
Cuando alguien se ríe en sueños la persona que duerme al lado
1) se despierta
2) se sorprende
3) se alegra
4) se ríe.
Las mamás conocen bien las técnicas para hacer reír y saben cuándo y cómo usarlas.
A veces se olvidan y sus hijos, que ya las aprendieron, se las recuerdan.
Una abuela puede ser una persona muy graciosa.
Un abuelo puede ser una persona muy graciosa.
De una abuela y un abuelo graciosos salen nietos muy graciosos.
Las caras cambian, pero las personas no.
Siempre será posible reconocer a una persona por su risa.